8.4.07

Extrañando a Fantino

Señoras y señores. Anoche el señor Tom Waits ingresó en el "Salón de la Fama" de nuestra asociación civil.
Sí. Puso cada una de sus manos en cemento fresco. Inmortal.

En el aire se respiraba eso que sólo se respira cuando una audiencia va confirmando; a medida que se acerca el momento, a medida que avanza el momento y a medida que concluye el mismo; que asiste a un acontecimiento histórico.
Era tal vez como escuchar a San Martín luego de haber cruzado Los Andes.
O como al Diego luego de gambetear a varios ingleses; sí, creo que prefiero esta semejanza, puesto que el Diego siguió unos metros más y metió el gol. Y luego siguió unos días más y fue campeón.

Tom luchó. Lunchó contra una escuela argentina que cada día está más desnuda.

El periodismo.

No es justo despotricar contra el periodismo argentino. Puesto que ayer confirmamos los 800 o 900 presentes que el periodismo es uno de los principales problemas de toda la humanidad, no sólo de nosotros los argentinos, es global el problema. Pero así es la vida, y soy argentino y debo hablar de mi país.

Este muchacho y esta bonita muchacha no estaban preparadas para ofrecer una entrevista abierta al señor en cuestión. De modo que tampoco sería justo destruirlos a ellos como individuos. La culpa es del momia que los elijió a ellos para dar esta entrevista.

Imaginaba la soltura con la que un Lanata, un Juan Di Natale, un Pergolini puedieron haber manejado este momento. Pongo a estos muchachos como ejemplo no por una imperiosa simpatía de mi persona para con ellos, sino porque son gente grande y con carácter.
Hasta lo extrañamos a Fantino anoche.

Uno de los problemas del periodismo es su exagerada politización. Como estaba Telerman en el hall haciendo face para que todos nosotros, jóvenes intransigentes de la ciudad, veamos como es de despreocupado nuestro buen intendente Lex Luthor, ningún periodista más o menos conocido podía pegarse así al muchacho. Imaginen si pierde este año. A vivir a Rosario (cuna de socialistas).

Bien, segundo problema.

En líneas generales (asumo todo el riesgo de generalizar) los periodistas no tienen nigún tipo de noción sobre la implicancia de una obra de arte. Creen que las canciones son como planes de la Nasa. Creen que en la vida de un hombre público sus encuentros o colaboraciones con otros hombres públicos son de lo más chevere.
Ok, no hay dudas de que fue divertido escuchar a Tom sobre Keith Richards, Jim Jarmusch, FF Coppola, Frank Zappa (sí, resulta que Frankie se llevó al jóven Tom a girar con él) y hasta los Ramones.

Y es por pura imperancia. Tal vez hasta por su propia frustación.

Imaginaba otro músico haciendole la entrevista a Tom. O un escritor fanático de Tom. Sí, eso me gusta, un escritor. Alguien que entienda que el arte es una extención de la pequeña vida de las personas y que en todo caso es la gran cosa para los demás, pero no para ellos.

Necesitabamos una buena charla. Y no fue gracias a estos dos pobres pibes que la tuvimos.

Fue gracias al héroe de goma, el prócer canonizado en vida. Que se encargó de hacernos reír y emocionar en partes iguales con su ingenioso sentido del humor y su sencilla forma de ver la vida. Es sólo otro hombre.
No es Luke Skywalker.
Es sólo otro tipo sensible e inteligente con sus tendencias, su maravillosa voz y su norteamericanísima forma de ver la vida.

Pero Tom se hartó de las largas e inlevantables preguntas del rubio este.

Y se paró y fue al piano.
Bajó la luz y fui un manojo de nervios.

Tocó un tema. Dijo dedicárselo a un gran amigo suyo, Roberto Begnini.
No lo conocía y eso me molestó.
Su voz era simplemente todo lo que había en la tierra, no éramos nada.

Saludó ante una audiencia estupefácta.

Salió y tuvo que volver porque todos decidimos que no se iba a ir nunca más.

Volvió y cuando me dí cuenta de que era éste el tema que estaba tocando, un gran clásico del bueno de Tom, aquél de "waltzing matilda" (tom traubert´s blues) escuché como lloraba una chica cerca mío. Cómo moqueaba.

Sólo cerré los ojos y canté muy bajito. Quería que sea Tom el que lo haga.

Y saludó de nuevo.

Y nunca dos temas y una rato de buena charla fueron tan contundentes, satisfactorios y gigantes para mí.

Tuve que salir y fumar un pucho casi sin hablar todavía.
Porque me sentía como Panigazzi, con una cosa acá (en el pecho).

13 comments:

maga said...

...

Miretti said...

me gusta la goma, más que antes ahora
que puedo leerlo
y ver
que no es de goma lo que escribe
es de pura sensación
de pura roca
de pura raza
de goma
claro
pero
solo
por
fuera


nuestro amor a tom solo ha crecido
después de verlo en vivo, gometti

La maga de Jarmusch said...

Ralph Gibson, goma
se lo presento

La maga de Jarmusch said...
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La maga de Jarmusch said...
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La maga de Jarmusch said...
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Álvarez Gómez said...

Sabe que no lo conozco a Tom...
Me siento un irrespetuoso...

Anonymous said...

tendrías que escribir a cerca de LA CENSURA DE GOMA

pochoclero said...

sí sí...parece que llegaron las tijeras de goma. me preocupa...

dale momia, no te persigas...

Félix said...

Tom me resulta sedante.

cajadegoma said...

No acostumbro a contestar aqui.

Quiero desmentir cualquier tipo de censura de goma.

Acá la gente es libre de decir algo y cambiar de idea y despues borrarlo.

Esta todo bien. Si quieren sacar algunas de las huevadas que me han dejado por ahi, pueden.

No todo es libertad aquí en nuestra asociación civil. Pero unas pocas cosas si.

El mate es amargo. Siempre.
Y los cigarrillos no son marlboro light. Nunca.

Laura said...

me gusta mucho la caja de goma (los comentarios suyos y sus pequeñas prosas) ... la verdad es que lo leía tímidamente pero ya se me está yendo la vergüenza, (algo que me lleva tiempo) por lo que decidí escribirle aunque no lo conozca... tengo que admitir que me sacan algunas sonrisas sus cosas... (tarea nada fácil para cualquier terrícola) así que... felicitaciones por eso.. y por todo.. y por la repostería de goma también....! Yo sólo pude escuchar a Tom desde afuera.. soy del grupo que se quedó sin lugar... hubiera querido aprovecharme de mi grandioso metro y medio para entrar.. pero bueno.. no soy tan oportunista...

y coincido con usted en que "extrañamos a fantino" (jaja), de todos modos si Sueiro escribe libros sobre la luz.. (prontamente aparecerá la farolera haciéndole juicio...!), que por mi lado hubiese sido más rentable aprovechar todo su espíritu comercial (que lo tiene muy afilado) y ponerse un local de lamparitas y a la mierda...!, por qué si él escribe no pueden hacerlo otros simples mortales? ... en fin... me despido apoyando su moción: el mate es siempre amargo, y los cigarrillos no son nunca malboro light..!!

Laura said...

en donde dice "extrañamos a fantino" debe leerse "extrañaron a fantino"... ya que no soy yo la que conicide con ud.. si no toda la gente que conozco que lo escuchó... (y que además conoce a los entrevistadores)... (en fin... errores de escribir apurada... que ud sabrá disculpar...)