10.6.07

la flecha de ficciones

Te dije que no sabìa disfrutar la luna ni el mar.
Muchìsimo menos la danza.

Jamàs.

Antes prefiero poner un taxi. Manejar dìa y noche y de a poco ir escuchàndo toda la colecciòn de mùsica que me falta oir.
Me faltan varios discos de Bob Dylan, materia pendiente fundacional y fundamental. No recuerdo si fue el Duke o si fue Dizzy el que hizo aquèl disco de piezitas cortas de un jazz que no paraba de sonar a Debussy. Y era maravillosamente opuesto al comùn del jazz. Mayor incapiè en la composiciòn que en la improvisaciòn. Tal vez onda Mingus. Pero Mingus se escondìa en la "apariencia de la improvisaciòn".

De a poco ir puliendo mi sensibilidad social.

Ver algùn que otro buen gesto de los militares.
Hacièndo el amor con prostitutas a cambio de viajes y asì, entenderlas para algùn dìa, poner un "Hogar para putas buenas".
Y digo haciendo el amor porque soy sensible.

Aunque no ame la luna. Aunque no entienda al mar.

Tu hogar olìa bien. Tu cuerpo lo mismo.
Pocas veces tanta carne estuvo en mi plato, siempre fui un vegetariano de raza. Un tipo que comìa poco, poco pero bien.

Con salud. Con amor propio. Con un romanticismo a ultranza.

Si apostè por vos esa noche, fue por lo bien que bailamos. Yo ya no estaba disponible.
No hay dudas de algo. Un hombre y una mujer que pueden bailar juntos pueden hacer lo que se propongan.
Pueden.
Incluso levantar la bandera que se cae, que se cae por el viento. Ese màstil fundamental que necesitamos, los hombres y las mujeres, para sentirnos bien y a salvo.

Y al enàrbolarnos hacernos cargo.

De que hay juegos que se juegan en equipo. De que todo es ficciòn.

Para mì, ser tachero, hombre ordinario, Don Juan o Maximiliano Guerra es casi lo mismo.

Parte de un juego. Sè que cuando bebo ronco. Sè que cuando bebo mermo. Sè que los sàbados en mi mente solo hay 5 letras y no son Amor (no sòlo porque tiene 4).

Soy ese otro que no conoces.
Uno que se disfraza de bruto y de dèbil. Y no por decisiòn ni por convicciòn.

Sino por tibia expectativa. Y por pura inconsitencia humana.
Como si fuera un marciano que no se apiada ni de la luna ni del mar.
Pero comprende que el baile y la ficciòn son dos puntas de la misma flecha.

12 comments:

SISIFO said...

permitame que le haga asi con el dedo gordo..

celebro sus imagenes..

Lau said...

Como ex bailarina le digo que ha dicho una buena verdad Goma: son dos puntas de la misma flecha, y puede ser hermosa.

salutes otoñales.

la Dama sol said...

coincido completamete con ud. un hombre y una mujer que pueden bailar juntos pueden hacer lo que se propongan. yo... yo me enamoro bastante, y me ha pado de quedarme pensando meses en personas con las que solo he bailado, y qu eno he podido olvidar.
recuerdo esos momentos de baile (puntualmente un momento, de rock and roll) y se me parte la caja torácica de la pena. No lo he vuelto a ver desde entonces. probablemente me lo vuelva a cruzar, pero quien sabe cuando. Digo esto porque es actor, cmo yo, y estudia en el mismo lugar, solo que yo ya me recibí. Ojalá lo vuelva a ver.
con los pianistas me pasa lo mismo. me enamoro de ellos hasta que casi siento dolor físico. Me parten el corazón. me dejan llena de melancolía, de elevaciones tan sanguíneas como poéticas.
Los músicos, qué raza.
si puedo bailar junto con un hombre, o si logramos él tocar el piano mientras yo canto (por lo que él tiene que tocar jazz y/o bossa nova) entonces sí
entonces estoy perdida!!!
mlditos pianistas.

así que bailó y se enamoró caja de goma? cual es su nombre?

besos.............Sol

Rose said...

Enamorarse bailando supone emocionarse con la luna y entender el mar, aunque sea sólo para bañarse en ambos.
Precioso, Goma!

cajadegoma said...

Sisifo, gracias por venirse a la caja. Y le hago un espejito rebotin. Su texto isleño me agrado mucho. Ire ahora a su hogar virtual a decirselo.

Lau, otoñales tb.

sun lady, gracias por su historia de vida.
pero permitame decirle algo.
usted publica su nombre en su blog.
bien. yo no.
bien.
concedame el misterio. Caja. Goma.Caja de Goma. Tal vez pastor. Digame como quiera.
Tenga cuidado con los musicos. Somos gente bastante particular.

Rosita, es linda la forma en la q decis lo q decis. no se porq siempre deslizas "de arte yo no entiendo o tal o cual cosa".no entiendo.

un saludo.

Eugin said...

son cuatro las paredes que me rodean, no paro de auditar y auditar en una oficina que no está ubicada en mi país, créame que es un gusto leer estos relatos, y más aún recordar algún que otro baile con algún muchacho.

siga así.

eugin.

SISIFO said...

estube rastreando sus textos y me tope con un par de canciones.. me gusta lo que hace don caja... me guarde los que encontre..

si hay mas en algun rincon avise..

le agradezco el rebotin. me gusto mucho su comentario.

lo rigby said...

"No hay dudas de algo.
Un hombre y una mujer que pueden bailar juntos pueden hacer lo que se propongan"

ayyy caja!!!
soy bastante sensible, tal vez por eso alguna vez me enamoré bailando, o tal vez por eso muera de amor cada vez que oigo un violin en el subte
Salut!

Álvarez Gómez said...

Si hay baile hay baile.
Buenísimo, me encantó.
Saludo a la tribuna de lujo que corea de lectura sus escritos.
AG

cajadegoma said...

gracias a todos.
no puedo sino odiar a este texto. disculpen, estoy sufriendo de incontingencia verbal.

Anonymous said...

hhhhhh

Anonymous said...

Imprevisible es el poeta que no ama la Luna.
Imprevisible como el leon que pierde su fuerza o la casa sucia que huele bien.
La esperanza que no pudieron darme ni el mar, ni un limon que jugaba a ser flor, me la dieron la nieve al caer y la danza claro, siempre fiel a quien conoce sus secretos...
Timida tardo en llegar, escondida detras de la musica para no ser vista. Valiente se dejo ver, sabiendo que solo en su valentia hallaria la recompensa.