3.4.07

las piedras de mis zapatos

Avanza el tiempo, eso es indudable. Avanza y retrocede la vida, en partes iguales. Pero a medida que nuestra Asociación va cubriendo los gastos de manutención, infraestructura, alumbrado, barrido, combustible para la creatividad y varios, varios etcéteras más, crece la figura punzante de mis dos monolitos de piedra que me acompañan.

Uno es mujer y el otro es hombre.

Se juntan a veces, en los cruces de camino. Cuando la vida presenta esos momentos más bien críticos para mi figura legal.
Si tuve que pasar días encerrado por ser un jóven imprudente, ahí sí. Juntos uniendo fuerzas y proponiéndome enigmas para que decifre.

Luego se vuelven a alejar.
Cómo lo estuvieron siempre, en las antípodas el uno del otro.

La piedra hembra es de una sinceridad catastrófica. Un monólogo de expulsión de culpas y sufrimiento casi constante. Un devenir eterno en un sinuoso camino.
A veces sube y todos los planes de piedra parecen ser fabulosos y fantásticos y hasta llegan a dar nuevas a vidas a este territorio que habitamos. Pero siempre baja, com el río.

La piedra macho es un volcán de violencia en erupción. Tiene sus épocas de calma y lava seca. Pero es solo el momento en el que el monolito está juntando rencor.
Porque él ya es de piedra y como piedra se comportará.
A veces sube y todos los planes de piedra parecen ser fabulosos y fantásticos para él, y hasta llegan a dar nuevas vidas a este territorio que habitamos. Pero siempre de manera bipolar, como el río.

Pero yo, hombre de goma, la mayor de las gomas, no logro deshacerme de su figura para por fin avanzar.
No puedo romper este estigma, imagino una infancia sucia y desdichada dónde reconfortarme a descanzar cuando toda esta lluvia que cae empieza a gotear en mi propio cuarto. Imagino un hombre disitinto al que soy, hábil en la sociedad, bueno en la seducción, sano.

Logro entender que son de piedra y que su tiempo a mi lado ya está quebrado.

¿Pero quién ha de cuidar a las pequeñas gomitas que andan por ahí viéndo como estos estúpidos e inmaduros seres de piedra se erosionan y erosionan mientras nos cultivan en la ley del desamor y la ruptura?

Sé que no soy yo quien deba llevar esta empresa adelante. Sé que debo ser moderno e individualista y cerrar los ojos y sólo ver eso que creo ver cuando imagino.

Pero sólo me imagino una mesa grande.
Dónde estén todos mis hermanos de goma y yo. Y mi esposa estará también.

Cenaremos un buen asado argentino. Tomaremos buen vino y gaseosa normal, no light.
Los que puedan, por edad y cultura, iremos a un cuarto especial a fumar uno.
Luego, guitarra y muchas voces.
Cantando algún tango, una bella zamba y porqué no una de esas grandes canciones de los redondos que tanto emocionan a mí, y a mis hermanos.

Y las figuras de piedra estarán en alguna foto. Pero en ninguna de mis paredes.
Ahí quiero cuadros de algún buen amigo pintor o retratos de heroes y heroínas de goma.

3 comments:

maga said...

espero estar en ese asado
ya tengo su dirección y es cerca de casa... asi que vaya guardándome una silla.

fue heavy leer ésto
a veces no quiero recordar

somos muchos en el baile goma
pero creo yo, que lo mejor debe estar por venir...
y si no llega... uno está más curtido, vió?

conserve las esperanzas... una maga amiga se lo dice (y pide)

leo said...

El hombre de goma versus el monolito de piedra.
Una batalla violentisima digna de los X-MEN!
Mis pinturas modernas y mas Hermosas adornaran tus aposentos,
las mas feas y antiguas van a tapar las goteras de tu cuarto!!!
un aBrazo jpg quErida moMia de gomA!
http://www.fotolog.com/massiveart

pochoclero said...

felíz estaré de asistir con mi familia, momia de goma. mi mujer entretendrá a la suya para que podamos charlar de fútbol tranquilos. mis pequeños hijos se reirán escuchando historias de nuestra infancia y adolescencia. beberemos. fumaremos. sí, mis hijos también lo harán. ellos serán responsables de sus adicciones. habrán aprendido la lección casonera. pancu se pondrá insoportable, pero lo querremos igual. el canto y el vino acompañaran el alba. y todos dormiremos tranquilos, sobre el muelle, frente al río.