8.7.07

who knows?

Vine caminando desde el sur de pequeño. Atràs dejè una comarca pacata y retraìda, donde no habìa lugar para las excentricidades de mi gente.
Caminè el camino negro. Sin ni siquiera mirar al costado para estirar la mano y ver si algùn buen samaritano me alojaba en su bòlido de cuatro ruedas y asì alivianar el largo trayecto que me separaba de la zona portuaria.
Crucè el puente que huele a mil mierdas.
Olì las mil mierdas que separan el territorio bueno del territorio malo.

Entrè por fin.
A medida que me acercaba al centro del volcàn que es esta gran ciudad vì luces y cada vez màs luces.
Lucièrnagas, ni una.
Pocos àrboles.

Pensè si no los habìan cortado todos para que màs gente pueda caminar el espacio de cemento.
No parecìa descabellado.

Yo tengo una mochila. Siempre anda conmigo.
Ahì guardo mis mapas, mis libritos de recetas y mi instrumentito de juguete. Llevo tambièn, y a cada lado al que voy, un àlbum familiar.

Con todos comparto las fotos de mi gente de goma. De mis antepasados y mis contemporàneos sanguìneos.
Aùn sin verbalizar nada. Aùn sin mostrar esos coloridos recuerdos.

A veces sueño con tirar todo a la mierda. Con agarrar las fotitos y quemarlas de a una. Sin darles importancia. Hacerme un asado para mi solo y tirarlas a la brasa.
Y arriba de la brasa la carne.
Asì que ni siquiera mirarìa como se quema la gente que amo. Solo dejarìa que el matambrito (que luego darè vuelta para colocarle una dosis de queso, tomate y orègano para lograr el efecto pizza que tanto deseo) tenga un dejo a recuerdo incendiado.

Una ensalada, eso son los sentimientos.

Una gota de sudor y otra de làgrimas. Aceite del pasado y vinagre del presente.
Aceto balsàmico (invento snob y posmoderno), poco. Es como el azùcar en el cafè. Si hay màs de lo que debe haber se arruina indefectiblemente y ya no hay vuelta atràs.

Bàsicamente, la vida es avanzar. Simplemente eso.

Luego, al despertar, sè que no voy a comer un matambre a la pizza con olor a fotos quemadas.
Porque los recuerdos no son algo para desechar asi nomàs.
Y aùn si lo fueran, no es el estilo. No es la forma.

Decir que la vida es avanzar es como decir que el agua es sana. Es fàctico. El tiempo es real. Ahora lo siento.

No fue hace tanto.
Fue ayer o fue recièn o serà en dos años.

No sè. La verdad que no sè.

4 comments:

Lau said...

Pacata y retraída no sé... puede ser, lo que sí es verdad es que acá hay menos árboles.

Yo creo que si lo quema lo va a extrañar más de lo que ud supone. Es una humilde opinión.

PD: en cuanto sepa lo del flaco le aviso Gomitis.

PD: espero que no le haya molestado que me robara uno de sus poemas para incluirlo en mi casita.

... c. y s. invernales.

Rose said...

El agua es sana, excepto para el que se ahoga, Goma. Siempre hay una excepción a las normas generales.
Si tu avanzas, eres quizás un privilegiado.
Ay, las grandes ciudades, que falta de todo menos de gente y asfalto. Es uno de esos lugares donde hay demasiada gente y pocas personas.

lo rigby said...

"Si hay màs de lo que debe haber se arruina indefectiblemente y ya no hay vuelta atràs"

Si es así, hoy lloro porque no puedo volver atrás.

saludos don caja.

cajadegoma said...

lau, pa mi q si es pacata. siempre q camino por el sur siento q ellos saben q no soy de ahi.
tiene eso de pueblo. otro dia le cuento algunas otras.
no, para nada me molesto lo del poema. me sorprendio un poco, eso si.

rose, tu lo has dicho. tu q vives en la cuna civilizada. avanzar es una forma de hablar de tiempo.
nada mas.

eleonor, vengo viendo en tu blog q andas sufriente.
ya pasara. seguramente con una buena orgia o tal vez con dos.
no se, digo de pronto me parece.